El plan de pavimentación que el municipio de General Roca impulsa en distintos sectores de la ciudad volvió a quedar bajo la lupa. En el barrio Unter y en 140 Viviendas, un grupo de frentistas asegura que el Ejecutivo decidió no ejecutar la obra en su sector pese a que —según sostienen— se cumplieron los pasos formales y hubo mayoría a favor. Presentaron una nota a la intendente María Emilia Soria para pedir que se revierta la medida y, en paralelo, evalúan un recurso de amparo.
En diálogo con un programa radial local, Óscar Vignolo, vecino de Unter, relató que todo comenzó como en cada etapa: la comuna anunció que haría el asfalto y que sería abonado por los frentistas. Desde entonces, los grupos internos de WhatsApp y reuniones barriales se activaron con posiciones encontradas: algunos a favor, otros en contra por distintos motivos, entre ellos el costo. En lo formal, explicó, el proceso está regulado por la ordenanza 4021, modificada en diciembre de 2024 por la 5056, que introdujo la posibilidad de cobro anticipado además del esquema de “obra determinada”.
Óscar Vignolo, vecino de Unter, relató que todo comenzó como en cada etapa: la comuna anunció que haría el asfalto y que sería abonado por los frentistas. Desde entonces, los grupos internos de WhatsApp y reuniones barriales se activaron con posiciones encontradas: algunos a favor, otros en contra por distintos motivos, entre ellos el costo. En lo formal, explicó, el proceso está regulado por la ordenanza 4021, modificada en diciembre de 2024 por la 5056, que introdujo la posibilidad de cobro anticipado además del esquema de “obra determinada”.
Vignolo detalló que, como corresponde, el Ejecutivo elevó el expediente al Concejo Deliberante para que convocara al Registro de Oposición. Ese registro se abrió del 7 al 11 de julio y, al cierre, solo 14 de los 321 frentistas habían presentado su negativa. “Para frenar la obra se necesita el 50% de oposición. Incluso, si se declara de interés y con el 75% de los votos, el Concejo puede igual avanzar”, señaló. Con ese resultado, los vecinos dieron por hecho que el asfalto se haría.
Sin embargo —continuó— un grupo de entre 20 y 30 vecinos disconformes se acercó luego al municipio a dejar su queja, y a partir de esa movida se emitió una nueva comunicación, fechada el 21 de julio, que informaba modalidades de pago (anticipado, con opciones y descuentos; o vencido) y el valor para cada frentista. En ese aviso se incluyó una cláusula que, a juicio de los vecinos, “cambió las reglas”: para confirmar la aceptación había que presentarse a firmar; quien no lo hiciera, quedaría como no aceptante.
Llegado el viernes 22 —el cierre de ese segundo llamado—, se habían presentado 113 vecinos a firmar por el sí y 70 por el no. Quedaron 138 sin concurrir, por desconocimiento, falta de notificación o confusión, según Vignolo. “El lunes a las 10 ya estaban repartiendo volantes diciendo que no se hacía, que había ganado el ‘no’, tomando a los no presentados como rechazo”, afirmó.
Para el grupo que impulsa la obra, allí está el núcleo del problema. Sostienen que el primer llamado (Registro de Oposición del Concejo) había concluido correctamente y habilitaba la ejecución. Y que cualquier consulta adicional nunca puede ser “por el sí”, sino únicamente por la oposición: “Las resoluciones municipales son claras: el vecino que debe ir a la comuna es el que se opone, por escrito o verbalmente. La municipalidad lo invirtió”, cuestionó Vignolo. También recordó que, de acuerdo con la normativa, no son materia de impugnación el precio ya contratado ni la forma de pago.
Tras ese revés, los frentistas volvieron a organizarse. Afirman contar ahora con 170 firmas a favor del pavimento y mantuvieron una reunión con la intendente Soria. De acuerdo con lo que les transmitió, el plazo de validez de la oferta de la empresa habría vencido y, por este año, la obra no avanzará; les sugirió retomar el tema en febrero del año próximo. “Nosotros le dijimos que ni siquiera estamos en el presupuesto. En febrero no hay promesa, es solo volver a hablar. Y además el costo será otro, con lo cual se complica”, lamentó Vignolo.
Mientras tanto, analizan los pasos a seguir. Ingresaron una nota por mesa de entradas otorgando 72 horas para una respuesta formal; al no obtener contestación, prevén reunirse esta semana para definir acciones. La alternativa más concreta, adelantó, es presentar un amparo para que se respete lo resuelto en el Registro de Oposición original.
Vignolo aclaró que el conflicto alcanza a Unter y 140 Viviendas: en total, 44 cuadras. Indicó que los valores pueden diferir de otros barrios porque, además del metro lineal de asfalto y el frente de cada lote, en su zona hay obras complementarias: por ejemplo, en calle “Vita” (Evita) solo hay frentistas en una margen y la otra es espacio público, y también se requiere un acceso a la ruta. “Cada contexto cambia los costos”, dijo. Añadió que en otros sectores de la ciudad el plan sí avanza, aunque no tuvieron contacto directo con esos vecinos.
Más allá del desacuerdo interno —en el segundo llamado firmaron 70 por el no—, Vignolo pidió no convertirlo en disputa entre frentistas. “Algunos tendrán razones atendibles para no poder afrontar la cuota. No es una pelea entre vecinos; es un tema de procedimiento”, remarcó. Recordó además que Unter lleva 25 años esperando el asfalto y que en 140 Viviendas viven desde hace 12, con la misma expectativa.
Desde el programa radial que lo entrevistó señalaron que ya solicitaron la versión oficial de la municipalidad para comprender por qué se interrumpió el proceso que, aseguran, contaba con mayoría a favor en el primer registro. Mientras esperan esa voz, los frentistas insisten: quieren que el municipio reencauce el trámite y ejecute el asfalto que —dicen— la mayoría necesita y respaldó.
Entrevista Completa: Show Multimedios

