Saltar al contenido

Rocío López, la reina de las bardas

GENERAL ROCA – Rocío corre porque le gusta, pero no lo supo hasta que su compañera en el almacén la invitó caminar por la barda. Caminó poco Rocío porque se aburrió, entonces empezó a correr. La gente del almacén donde trabaja la entusiasmaron y la anotaron en una prueba a beneficio de Adanil, en diciembre de 2009. Rocío aceptó, corrió y ganó. Y desde entonces no paró de correr. El fin de semana pasado ganó el Woman Cross.

Rocío López, al igual que sus padres y sus hermanos, nació, se crió y vive en una humilde casita de Chacra Monte, zona rural al sur de Roca. Tiene 18 años y cursa quinto en el CEM 116 y no es un dato menor en su vida. Este año junto a su mamá María y otras mamás partieron a pie hasta Viedma para obtener de parte del gobierno provincial la atención que la toma y el acampe en el centro de la ciudad no habían logrado. El esfuerzo valió la pena: en Viedma consiguieron la autorización de las obras en la escuela, que aún continúan sin interrupciones y con los chicos en las aulas.

Para cuando se largó a la caminata por su escuela, Rocío sabía de largas distancias. Tras aquel debut ganador de fines de 2009, se dedicó a correr durante todo 2010. Ganó la Doble Apolo de ese año en la categoría mixta junto a Miguel Quidel. Recién entonces comenzó a entrenarse con un profe, lo hizo con Guillermo Paolini. Con él ganó las medallas de oro en 1.500 y 3.000 metros en los Juegos Rionegrinos; fue cuarta en 3.000 metros en los Juegos Nacionales Evita y tercera en los Juegos de la Araucanía, en Aysen (Chile). A fines de 2010 dejó de entrenarse con Paolini porque “había demasiada pista y a mi me gusta correr en la barda”, confiesa.

Este año comenzó a trabajar con Matías Roht. Ganó el Desafío de los Cañadones, fue tercera en la Doble Apolo y conquistó el reciente Woman Cross, la prueba que no iba a correr. “La inscripción costaba 150 pesos y yo no los tenía, pero mis compañeros hicieron una vaquita y me anotaron”, cuenta Rocío. Pero el triunfo vino con sorpresa: el intendente Carlos Soria conoció su historia y la premió con una beca deportiva.

Casi 300 damas participaron de este encuentro que tuvo tres recorridos: 5 (libre y no competitivo), 10 y 15 kilómetros. En la competencia central, Rocío se impuso con un tiempo de 1h 22m 52s, superando a la saltense Daniela Aqueveque por 19 segundos y a la cervantina Claudia Chichilnik por casi 6 minutos. Tras la prueba, Rocío no tuvo tiempo para la celebración. Siguió corriendo hasta el almacén El Cuy, donde trabaja de lunes a lunes. Mientras, la barda espera por ella hasta el próximo desafío. (DRN)

Últimas noticias