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FREYDOZ VA A UNA “CASA”

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(ADN) En 79 años de historia jamás hubo una mujer detenida en la U5 de Roca. Sin embargo, esa tradición está a punto de quebrarse para que Susana Freydoz cumpla en su ciudad la condena por el asesinato de su marido, el ex gobernador Carlos Soria.

No será una celda común la que alojará a la mujer de 62 años en la también llamada Colonia Penal.

“Río Negro” pudo confirmar ayer de fuentes oficiales que una casa que actualmente se encuentra abandonada dentro del enorme predio de 80 hectáreas será convertida por el Servicio Penitenciario Federal en un anexo para la permanencia de mujeres.

Desde el organismo dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación aseguran que la idea de habilitar en la U5 un sector para mujeres detenidas surgió el año pasado, pero admiten también que la “necesidad” de encontrar un lugar para que Freydoz evite las cárceles provinciales aceleró las decisiones de manera vertiginosa.

Las autoridades de este penal de mediana seguridad recibieron pocos días atrás, desde Buenos Aires, la instrucción de preparar el espacio. Fue casi en simultáneo con el traslado de la viuda del exmandatario a la clínica Avril.

“No será una presa vip. La casa tendrá todas las medidas de seguridad que imponen los protocolos y se dispondrá de personal para la custodia permanente, como ocurre en el resto de la unidad”, sostuvo la fuente consultada por este diario.

No obstante esa aclaración, la diferencia en las condiciones de detención que ofrecen la Colonia Penal y las unidades del Servicio Penitenciario Provincial de Río Negro es abismal.

El anexo para mujeres estará conformado por dos viviendas, con dos y tres habitaciones, que se encuentran al final de la calle principal de acceso al complejo penitenciario, sobre el sector oeste. Acercarse a las ventanas de esas casas permitirá apreciar el enorme parque que tiene en su frente el edificio principal de la cárcel.

Para que Freydoz llegue a la U5 lo primero que debe ocurrir es la transferencia de responsabilidades entre el Servicio Penitenciario Provincial y su par nacional. Ayer el ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo, sostuvo que “ya se ha hecho el trámite respecto de la posibilidad que el alojamiento futuro de Susana Freydoz pueda estar en cercanías de su lugar de origen, probablemente en una unidad de tipo federal”.

Las fuentes oficiales consultadas ayer por “Río Negro” dijeron que en esa instancia, con la mujer bajo la órbita del Servicio Penitenciario Federal, podría existir un traslado previo a alguna de las cárceles de mujeres que existen en Ezeiza, mientras se terminan de acondicionar las viviendas de la Colonia Penal de Roca. Esos penales son la Unidad 31, que aloja a mujeres con hijos chicos y a personas mayores, y el Complejo Penitenciario Federal 4 (ex Unidad 3) que cuenta con un anexo para detenidas con problemas psiquiátricos.

“El Maruchito” y el relato

En la U5 indicaron que el proyecto para alojar detenidas surgió en el 2012, a partir de los casos de “mujeres en tránsito por acercamiento familiar”.

Se trata de las presas que se encuentran cumpliendo condena fuera de Río Negro y que son trasladadas a la provincia –por lapsos de hasta 20 días– para que puedan tener contacto con sus allegados directos.

Actualmente hay dos mujeres en Roca bajo esa condición, que llegaron días atrás desde La Pampa.

Lo llamativo del caso es que, precisamente por la inexistencia de un lugar adecuado en la U5, el Servicio Penitenciario Federal le pide asistencia al gobierno rionegrino para alojarlas.

¿Dónde se encuentran esas mujeres? En el exhogar “El Maruchito”, el mismo que en el relato oficial no tenía espacio para recibir a Freydoz.

Decisión de la justicia

El ministro de Gobierno, Luis Di Giacomo, afirmó ayer que la decisión del traslado de Susana Freydoz a la clínica Avril de Buenos Aires “no correspondió al gobierno, sino que fue de la Justicia”, en función de la necesidad de “internarla en un lugar donde pueda recibir un tratamiento atento a la situación aguda que está viviendo”.

Las declaraciones del titular de la cartera política colisionan con los datos que pudo conocer “Río Negro” en la Ciudad Judicial de Roca, donde quedó la sensación de que la derivación estaba definida antes de que tomara intervención la Cámara Primera.

Una fuente judicial indicó que el hecho más concreto para avalar esta teoría se dio cuando desde el tribunal se comunicaron con la clínica para saber si estaban en condiciones de recibir a una paciente judicializada desde Río Negro –sin mencionar quién era– y una empleada de la institución respondió: “¡Pero si a la señora ya la estamos esperando!”.

El traslado suma reproches y aprobaciones

El de Susana Freydoz no es el único caso de una condenada que intenta suicidarse. Hay otros conocidos como el del preso que llegó a tragarse una gillette o el de la mujer que tomó más de un litro de lavandina para reclamar por su excarcelación. Siempre, una vez que se recuperaron volvieron a prisión. De todas maneras, funcionarios judiciales aseguran que es muy común la internación en Buenos Aires de imputados con enfermedades complicadas.

La polémica por el traslado de Freydoz a una clínica privada de Almagro continuaba ayer y el tema no deja de mencionarse en los tribunales penales. Algunos funcionarios judiciales enumeraron casos graves, que incluyeron reiterados intentos de suicidio y terminaron en una prisión común. La mujer de Catriel, Carina Polanco, está detenida en el ex-Maruchito de Roca y en enero ingirió una importante cantidad de lavandina. Fue asistida con urgencia en el hospital de Roca y cuando regresó a su celda se provocó lesiones golpeándose la cabeza contra las paredes. Padece un grave problema de adicción a las drogas y después de ese episodio el defensor público Juan Pablo Piombo pidió que sea internada en el área de Salud Mental de Cipolletti, donde estuvo Freydoz. Sin embargo nunca autorizaron ese traslado.

Renzo Millanir, un joven condenado en Cipolletti por varios delitos, se tragó una gillete el año pasado, en un calabozo de tribunales. Después se negó a ser asistido por los médicos y cuando se recuperó quedó detenido en el penal de Roca.

Julián Matus prendió fuego su celda en Roca y después fue trasladado al penal de Viedma. Otro condenado de apellido Albert y Hugo Díaz, que fue sentenciado a perpetua por el asesinato de su hijo, también integran la lista de los intentos de suicidios. Todos siguen detenidos en penales de Río Negro.

Aunque el traslado de Freydoz generó cuestionamientos, algunos funcionarios penales defendieron la internación de la mujer en una clínica privada. Aseguraron que, como Río Negro no tiene lugares especializados, el Poder Judicial realiza muchas derivaciones a instituciones privadas de Buenos Aires. Mencionaron casos de menores inimputables, adictos y abusadores peligrosos con enfermedades contagiosas.

Fuente: ADN

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