Turismo paleontológico

El suelo roquense es testimonio del paso de dinosaurios y de su vida marítima. Por ello, las actividades paleontológicas de la región Norte de la ciudad invitan a descubrir una variada muestra de invertebrados marinos fósiles.

 

El sur de la ciudad fue una verdadera tierra de dinosaurios. Hace 70 millones de años, una extensa llanura plena de restos orgánicos arrastrados por los pequeños ríos de esa era, estaba habitada por estos colosos.

 

La era Mesozoica marcó la época de mayor esplendor de estos gigantes. Dinosaurios con características “avianas” (antecesores de las aves), Titanosaurios de cuello y cola larga, teróptedos-carnívoros y androsaurios y anquilosaurios herbívoros, reinaron en esta época, donde la zona del alto valle era muy distinta a la actual, con invasiones marítimas y ríos de escasa envergadura que transcurrían lentamente hacia el Océano Atlántico.

 

En 1912 el arqueólogo Ricardo Wichmann halló en las zonas occidentales de Paso Córdova, más precisamente en el Valle de la Luna Rojo los restos de un Antarctosaurus, un saurópodo (lagarto) de grandes dimensiones. A partir de ese momento, este sitio se convirtió en el primer yacimiento fósil de dinosaurios de la Patagonia.

 

A lo largo de siglos, el tiempo no pudo borrar las huellas de estos inmensos animales. Hoy existen diversos recorridos turísticos que permiten apreciar los vestigios de los dinosaurios.

 

General Roca ofrece diversos circuitos relacionados a la paleontología que se pueden clasificar en tres ramas: dinosaurios, invertebrados marinos y mamíferos fósiles.

 

Pueden interpretarse acontecimientos geológicos que sucedieron a fines de la era Mesozoica y a comienzos de la Terciaria, que representa la extinción de los dinosaurios y la evolución y diversificación de los mamíferos.

 

Otro acontecimiento importante documentado en las rocas, es la invasión del mar Atlántico, a finales del Cretácico. Sus aguas cubrieron gran parte de la provincia de Río Negro, y fue conocido como el mar Rocaense. Este mar dejó, en barrancos al norte de la ciudad, una incalculable fauna de invertebrados fósiles de origen  marino como almejas, amonites,  caracoles, corales, dientes de tiburones y cangrejos.

 

En esa época el mundo era muy diferente al actual. En la era de los dinosaurios, América del Sur se separaba de África poco a poco. En su viaje como isla flotante, América se toparía con la placa de Nazca, a finales del Cretácico superior, lo que formó la cordillera.

 

También debe tenerse en cuenta que el aislamiento del continente, inclusive con respecto a América del Norte, permitió una fauna exclusiva de dinosaurios muy diferentes a los del continente del norte.

A finales del Cretácico se produjo un intercambio de fauna entre ambos continentes. La conformación de la cordillera de Los Andes marcó también un gran cambio climático y geomorfológico en nuestra región, el cual ha quedado documentado en rocas de 70 millones de años.

 

 

Excursiones Paleontológicas

La excursión paleontológica ofrece al visitante la posibilidad de remontarse al pasado e interpretar como era el paisaje y su evolución hasta el día de hoy, siempre a partir de la observación del terreno y de los restos que aún pueden encontrarse allí. No sólo se encuentran restos óseos de dinosaurios, sino también troncos petrificados, semillas de palmeras fosilizadas, restos de mamíferos y nidos de escarabajos fosilizados.

Esta excursión resulta especialmente atractiva para los niños,  quienes que podrán conocer en la práctica como es el trabajo de los paleontólogos simulando el hallazgo de fósiles.

La actividad consiste en una caminata interpretativa por tres puntos geográficos diferentes dentro del área, a saber: el Valle de la Luna Rojo, el fondo de un arroyo y una paleolaguna.

 

Trekking interpretativo

El área protegida municipal resulta ideal para practicar trekking, con el asesoramiento de un guía. Se inicia a pie desde la Virgen Misionera por senderos que recorren diferentes estratos sedimentarios acumulados en distintas eras geológicas, no solo se interpreta el paisaje que se va descubriendo, sino también se comenta sobre la historia, fauna y flora del área, atravesando por manantiales naturales de agua y miradores con las mejores y mas impactantes panorámicas de la zona.

 

Museo Patagónico de Ciencias Naturales

Está ubicado en un amplio y moderno edificio de tres plantas, situado en el centro de la ciudad de General Roca.

En la entrada al museo se encuentra el hall de recepción y merchandising y un pequeño local de exhibición y ventas de productos artesanales. Subiendo las escaleras se puede apreciar un completo y moderno circuito didáctico de Paleontología, Geología y Mineralogía.

En el recorrido por el Museo se puede aprender qué es un fósil, cómo es el proceso de fosilización y también cuáles son los materiales que se fosilizan. Se conocen las rocas y los minerales de la región, que según los expertos, son los mejores del país.

Al mismo tiempo hay un patio destinado a diversas actividades culturales y otros programas educativos organizados por el Museo (como el programa “Paleontólogos por un día”). En la segunda planta se encuentra un amplio espacio destinado a galerías de imágenes, el Auditórium y un Bar temático con preciosa vista de la ciudad.

Los más chicos disfrutan también al observar la reproducción de un dinosaurio, situada en este Museo.

El espacio cuenta con dos laboratorios. En el de “Ciencias de la Tierra” se está trabajando en la restauración y preparación de material paleontológico del Museo, tanto para estudio como para exhibición. El otro laboratorio es el de “Biodiversidad” en el que se esta trabajando entre otras cosas, en entomología (preparación y catalogado de insectos) y en micromamiferos.

 

Días de visitas:

Miércoles a sábado de 9 a 12 y de 17 a 21. Domingos de 15 a 22.

Se realizan visitas guiadas con solicitud de turnos.

Contacto: Teléfono (02941) 420030 – E-mail: fundacionpatagonica@yahoo.com.ar

Dirección: Avenida Roca 1.250.

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